miércoles, 10 de diciembre de 2014

HÉROES MODERNOS III

Finales
Aunque me estaba gustando esta idea de coleccionar inicios de libros, con Breece D'J he tenido que replantearme esta nueva afición, porque me parece un genio bordando finales. Tres finales:
Me levanto. Pasaré la noche en casa. Algún día cerraré los ojos en Michigan, o quizás incluso en Alemania, o en China. Aún no lo sé. Camino, pero no tengo miedo. Siento que mis temores empiezan a disiparse en anillos concéntricos a través del tiempo, durante un millón de años.
-¿Podemos hablar arriba?-Claro -dijo ella.-Pues vamos a hablar. -Y su mano rozó el revólver al buscar otro cigarrillo.

El sol se nubló de nieve y el bisbiseo cubrió el valle con un manto de silencio, en silencio, como en la hora del rezo.

Trilobites
Título original: The Stories of Breece D'J Pancake
Autor: Breece D'J Pancake (West Virginia, 1952-1979)
Editorial: Alpha Decay
Colección Héroes Modernos
Año edición: 2012

12 cuentos +1 presentación a cargo de John Casey, escritor y profesor de literatura de Pancake cuando a la edad de 26 años se suicida. 

Este libro me ha encantado porque ha conseguido sumergirme en las vidas de sus rudos y desencantados personajes, a la vez que transportarme a los agrestes lugares que describe. Es un relato incisivo, no deja indiferente. Palabras que arañan y producen crudas imágenes que amenazan con permanecer en la memoria.

En sus historias los protagonistas son supervivientes de sus propias vidas miserables, generalmente hombres que cazan, pelean, trabajan duro, beben para no sentirse solos o para evadirse, y son abandonados por mujeres que buscan escapar de sus fatídicos destinos.
Del primer cuento, Trilobites, destaco la descripción de cómo caza una tortuga que pretende guisar y comerse. 

Conforme vas leyendo, relato tras relato, sientes el polvo que se impregna también en tu piel, el hastío, el cansancio... Es una sensación a la vez desagradable y placentera. Hay pasajes realmente repulsivos que producen cierto deleite en su lectura, creo que se debe al ingenio del escritor por implicarte en cada nuevo suceso y llevarte a empatizar con sus protagonistas.



Alpha Decay: Héroes modernos

Ya leí:
  • Richard Yates de Tao Lin
  • En la juventud está el placer de Denton Welch
  • Trilobites de Breece D'J Pancake
Próxima lectura:
  • Matar en Barcelona de VV.AA.

lunes, 8 de diciembre de 2014

POR FIN NIEVE

El mismo lugar, un paisaje distinto.
Hace dos semanas rojos, naranjas y amarillos, 
hoy son verdes y marrones escondidos bajo la capa blanca de nieve.









 La nieve nos hace ser niños de nuevo.

En la pequeña excursión que hicimos montaña arriba, se nos encalló el coche al cruzar uno de los riachuelos que fuimos encontrando y dejó dos ruedas sin tocar suelo, después llegamos a una zona donde el suelo parecía una pista de patinaje sobre hielo y tuvimos que hacer un buen tramo marcha atrás, se nos congelaron las lágrimas de reírnos del viento helado... ¡pero qué bien lo pasamos!




Una vez en la casa tan a gusto,
aprendí a hacer pan de orégano y focaccia di formaggio.



Este fin de semana ha sido de reencuentro con mis primas que tanto quiero.




jueves, 4 de diciembre de 2014

ALGUNAS PELÍCULAS Y UN PAR DE EVENTOS

Estos días no veo el momento de sentarme a escribir y me apetece más que otras muchas cosas que estoy haciendo (trabajos de la uni, inglés...). El pasado martes 25  tuvo lugar en el barrio de la Ribera de Barcelona la Fiesta de los vinos jóvenes: Las calles Agullers, Consellers y Canvis Vells se llenaron de stands donde poder probar los nuevos vinos de distintas bodegas españolas Comprando una copa por 5 euros podías probarlos todos tantas veces como quisieras! A parte, había platos de comida a precios muy asequibles (0,5-1 euro). Había mucha gente para ser un martes, lo malo de trabajar al día siguiente es que no pude probar demasiados...



El viernes por la tarde fuimos de compras, coincidiendo con el Black Friday, aunque la verdad es que yo no tenía ni idea... No encontré lo que buscaba, ¡qué novedad! Pero me compré algunas prendas bastante navideñas, aunque no rebajadas (vaya puntería), que ya enseñaré. De esa ropa que te compras y sabes que sólo te vas a poner un día, pero en fin, me hice un regalito.



El sábado tenía la mañana ocupada en un grupo de trabajo sobre educación en el que participo y al salir enlazamos con el De Tapes per Barcelona (tapa + caña = 2,5 €) y pasamos por mi querida tienda vintage Lullaby que, como siempre, tenía cosas preciosas! Aunque los vestidos que me más gustaron me iban pequeños, sí me compré una falda color camel y Miguel unas gafas de ver. Dimos una vuelta y pasamos por algunas tiendas más y algunos bares.


Esa noche volvimos a Barcelona, a la sala 5 del cine Aribau a ver el sing-along de El otro lado de la cama, y bueno... después de la experiencia con The Rocky Horror Picture Show en Sitges, me pareció bastante sosillo, y caro (10€) pero al menos lo pasamos genial! Y de allí al Sor-Rita a tomar unos cócteles y bailar un rato.

El domingo les llevamos los lotes de navidad, que cada año regalamos, a nuestras respectivas familias y por la noche entregué un par de trabajos de la universidad. El martes hice un muy mal examen de inglés, pero por la noche vimos una peli que me gustó bastante: Starbuck (2011, Ken Scott), sobre un donador de esperma a quien una burrada de hijos quieren conocerle. Últimamente hemos visto algunas películas que me han gustado a mí (más que a Miguel, para que engañarnos...). Ayer, sin ir más lejos: El gran farol, un hecho real sobre un empleado de banca que hace un fraude millonario. Hace algo más, también en la 2, vimos Buscando un beso a media noche (2007, Alex Holdridge) y me pareció una comedia preciosa, me gustó mucho que la protagonista, con la que no empatizo nada hasta el final (me siento mucho más identificada con el protagonista masculino), tiene un tumblr, creo recordar, donde sube fotos de zapatos abandonados en la calle. Siempre que sólo haya uno, porque siente una gran curiosidad por saber cómo alguien puede perder un solo zapato. 


Hoy un post muy rapidito para no perder la costumbre de actualizar el blog...

domingo, 23 de noviembre de 2014

ENTRE MONTAÑAS Y SILENCIO

Aquí puedo oír mis pensamientos
y recordar con precisión mis sueños.
He dormido hasta muy tarde,
como nunca hago.
Hemos andado sin prisa
redescubriendo los paisajes,
tomándonos un descanso,
gastando el tiempo.
Sin remordimientos.
Mi pelo tiene el color 
de las hojas de otoño.
 Sintonizando con la naturaleza.

Hoy me hubiese quedado a vivir 
entre montañas y silencio.
Mañana, no sé...











Fuera de la casa la naturaleza lo absorbía todo, las voces, los pasos... No éramos como esos jabalíes que destrozan los bosques con sus pezuñas, o los zorros que cada noche dejaban ver el brillo de sus ojos en la oscuridad. Sólo viajeros de paso hambrientos de esa autenticidad.








lunes, 17 de noviembre de 2014

FANTASMAS DE MIS AGUJEROS


Hoy tampoco me ha alcanzado el asesino-en-serie-guión-monstruo-invisible de turno
 a pesar de que andaba a cámara lenta,
a pesar de no avanzar en absoluto.
En mi lucha por escapar me he sentido vencida,
consciente de una derrota anticipada.

Hoy tampoco le he visto, sólo sabía que debía huir de él
o de algo que acecha cuando más vulnerable puedes llegar a ser.

A pesar de todo,
es mi sueño y las riendas las llevo yo.
Nunca pierdo el control.

Hoy me sentí abatida otra vez;
el peso, el cansancio, las piernas como bloques de arena compacta.
 Imposible intentar correr.

Sé que voy a despertar 
cuando esté a punto de atraparme,
será como caer al vacío y todo habrá pasado, esta vez.

Frente a mí, los escalones infinitos se hacen borrosos al adentrarse en la oscuridad. 
No hay final. 
La oscuridad como telón de fondo y el malestar.

Parece que nunca pasa nada, 
hasta cuando está a punto de pasar.
Y el salvavidas que es despertar
permite ser presa, víctima, herida,
y tantas cosas más...
Y serlo sin sufrir ni un rasguño.


Me he comprado el nuevo álbum de Manos de topo, Caminitos del deseo. Me hubiese gustado en vinilo pero sólo tenían el cd. 

Lo desenvuelvo rápido, quiero ver el librito con las letras, pero no están escritas, de hecho, no es un librito, es un desplegable con fotografías de caminitos y los agradecimientos. Hay que ser agradecido.

Esta semana escuchaba en la radio Ingeniería nupcial, es perfecta para conducir por la autopista bajo la lluvia. Es perfecta para el desamor.

Y cuando puse el cd en mi pc y empezó a sonar el primer tema, Fantasmas de mis agujeros, aún me pareció más perfecta para el desamor, para llorar y desahogarse. Estaba frente a algún cuaderno, me gustó tanto la letra que me puse a escribirla. 

No hables mal de los amores del pasado
amenazan con aparecer
los fantasmas de tus agujeros
me asustan con lo que te pude querer.

Cuando retransmitan nuestro naufragio
intenta aterrizar con los pies.
De nuestro sarcófago un santuario
parque temático barcelonés.

Te ha vuelto a pasar.
Te has fumado sus colillas
para robarle un par de besos
y prometer amor eterno
para follar sin hacer papeleo.

Si nadie pide el rescate,
¿quién salvará toda esa locura?
Diviértanse en el Tibidabo en la tortura.

Has llegado tarde al fin del mundo.
Prohibido enamorarse.
Líbranos de los candados de sus codos.
Prohibido enamorarse.

No hables mal...

Te ha vuelto a pasar.
Se te han gastado las mejillas
al despertar en camas desconocidas.
Practicando exorcismos en lencería
ganamos las batallas.

Pero no son medallas.
¡Olvídalo no son medallas!
Lo que brilla en tu cuello son heridas.

(Fantasmas de tus agujeros, Manos de topo)

sábado, 15 de noviembre de 2014

LOS ATARDECERES MÁGICOS

Bagan, casi al final de nuestro itinerario por Myanmar, es una de las visitas más esperadas. Su zona arqueológica es impresionante de ver y para moverte puedes optar entre alquilar una bici, una bici eléctrica o un carruaje. Nuestra primera opción, la bicicleta, nos dejó rendidos el primer día, para el segundo optamos la eléctrica, mucho más cómoda, aunque accidentada, debido al suelo de arena (caídas, moratones). 

A la llegada, el autobús no nos dejó nada cerca de nuestro alojamiento, sino en la nueva estación, situada a las afueras de la ciudad. Eso significaba conseguir transporte, regatear, lo de siempre! En ese momento nos pudo parecer un inconveniente, llegas cansado y cada vez la mochila pesa más... Pero resultó ser un golpe de fortuna, ya que nos permitió conocer a otro de nuestros compañeros de viaje: Camilo. 

Después de más de un cuarto de hora de regateo, Miguel le preguntó si hablaba español reconociendo su acento hispano, él le contestó que era colombiano. Pero no os voy a hablar aún de Camilo, él merece una entrada para él sólo!

Esta vez elegimos un hotel con piscina en Nyaung-U, imprescindible si te lo puedes permitir, Bagan deshidrata. Se trata de la zona con más servicios: bicis y motos de alquiler, bancos, restaurantes, tiendas... Todo concentrado en una calle. Pese a ser uno de los puntos más turísticos de Myanmar, se sigue notando que es un país que se abre al turismo lentamente (ojalá no se abriese nada y la pudiésemos disfrutar tal cual sería para sus habitantes y no tan pensada para los guiris). 

Recuerdo Bagan como un lugar muy caluroso, seco y polvoriento, aunque precioso, y que no puedes dejar de beber agua! Eché de menos las lluvias y los charcos de nuestros primeros días...

Shwe-zi-gon Pagoda

Shwe-leik-too Pagoda



 Templo Hti-lo-min-lo 



Templo U-pali-thein

Con unos frescos impresionantes en su interior, lástima que no dejaban fotografiarlos (en realidad bien hecho, hay que velar por su conservación).




Uno de los pequeños vendedores-acosadores de Bagan, que incansable, iba persiguiendo a los turistas de templo en templo con su bicicleta para que comprásemos sus dibujos.

 Templo Ananda




Aye Yarwaddy River

La vida a orillas del río.

Bu-paya (Pagoda)

Bulethi Pagoda

Llegada en bici a la Bulethi Pagoda para ver atardecer.





Shwe-san-daw Pagoda

Otro de los mejores sitios para ver atardecer, eso sí, mucho más masificado.



Su-la-ma-ni Patho



Sin-byu-shin Complex

Dhamma-yan-gyi Pahto



Templo That-byin-nyu 



A la entrada de la Law-ka-nan-da Pagoda encontramos esta feria que nos llamó mucho la atención. Probamos alguna de las comidas de los puestos, con su cervecita correspondiente, y un helado casero de postre.



Law-ka-nan-da Pagoda





Viendo atardecer desde la Shwe-san-daw Pagoda.





La última noche cenamos en un restaurante de la zona turística. La noche anterior, intentando rehuir de esta zona, buscamos por las callejuelas escondidas sin mucho éxito, así que esta vez fuimos a los seguro. Uno de los restaurantes más concurridos tenía un cartel en la entrada anunciando que estaba recomendado por la Lonely Planet (guía que nunca miramos), por curiosidad entramos a ver la carta y los precios (entramos y salimos, claro): no aptos para mochileros.


Compramos tres sombrillas pintadas a mano, nos parecieron preciosas, aunque no son muy cómodas para llevar encima, ni para la mochila, ni en el avión...


El próximo día os enseñaré la última ciudad de Myanmar, Mandalay, y os presentaré a nuestro querido Camilo.