lunes, 20 de octubre de 2014

ACOGIDA AL INICIO DEL CURSO ESCOLAR

Justo al iniciar el curso escolar nos enfrentamos a uno de los momentos más decisivos del curso, me atrevería a decir incluso que el más decisivo, me estoy refiriendo a la acogida de alumnos/as y de sus familias, a lo que en muchas escuelas se le llama Periodo de adaptación


Estos días he estado pensando mucho sobre como me afecta a mí, como educadora y como persona, esta etapa que, ciertamente, es complicada. 

Empezar con muchas ganas
En primer lugar, me hace mucha ilusión conocer a los nuevos alumnos y a sus familias y que me conozcan a mí dentro del aula. Porque las primeras tomas de contacto, aún teniendo lugar en el centro, no dejan de ser bastante descontextualizadas. Igualmente, la alegría de reencontrarme con los alumnos y alumnas con los que hago seguimiento (si se da el caso), ver cómo han crecido durante el verano, qué cambiados/as están...

Digerir muchos cambios
Pero también aparecen incertidumbres: el hecho de no conocer a las personas con las que debemos crear un vínculo de confianza, a demás, a un ritmo acelerado. Hay que añadir, que esta relación va a iniciarse en un momento en el que los niños y niñas se ven sumergidos en un nuevo hábitat, con desconocidos, y que conlleva admitir a un nuevo referente y despedirse de su cuidador principal, con el que han construido un fuerte vínculo afectivo (apego). 

Aceptar el llanto como modo de comunicación
En estos días nos acompañan algunos llantos, con lo que nos cuesta a los adultos oír llorar a un bebé... Si dominasen el lenguaje, tal vez nos dirían: "Mira, yo prefiero estar en casa con mi familia porqué a vosotros no os conozco.", o "¿por qué se va el papa o la mama?, ¿no se puede quedar conmigo?, ¿Va a volver? Necesitan comunicarse de alguna manera, y lo hacen usando las herramientas de las que disponen: el llanto, negándose a comer, etc.

Los primeros días
Al final, es el/la educador/a quien gestiona como puede estos primeros días de acogida. Algunos niños/as acompañados por familiares, otros solos (que no siempre aceptan bien la presencia de tantos adultos y reclaman toda nuestra atención). Aunque también puede haber quien no se deje consolar y esto nos produce aún más desasosiego. Varios adultos en el aula, muchas preguntas, muchas cosas que guardar en un lugar aún desconocido...

Mi sensación es que me faltan manos, ojos, oídos... Tengo mis sentidos bien alerta para atender tan bien como puedo a unos y otros, aunque no me parezca suficiente. Y debemos ir transmitiendo algunas de las normas de convivencia básicas: cerrar la puerta nada más entrar, intentar no estar todo el rato de pie y ponerse a la altura de los pequeños, evitar usar el móvil... 

Lo que no se ve
Cuando las familias se van lo que sucede en la escuela ya no es vivido por ellas, tienen que confiar en la información que les damos, y es probable que en el reencuentro sus hijos/as vuelvan a llorar, con lo que la carga emocional es muy alta. No puedo evitar sentirme un poco mal cuando veo sus caras de preocupación, quiero tranquilizarles a la vez que ser totalmente sincera con la información que les transmito. Yo también me estoy adaptando a la nueva estancia, al nuevo curso, a los niños y niñas y a sus familias, y tal vez a una nueva escuela.

Pactar el proceso
A menudo programamos este período, como explica Marta Guzmán en su artículo Reflexiones sobre el proceso de adaptación en la escuela del Diari de l'Educació, teniendo en cuenta la parte temporal y dejando un poco de lado otros aspectos. 

Cuando pactamos con las familias los primeros días en la escuela, pretendemos que el bebé conozca el espacio y a sus nuevos/as cuidadores/as y compañeros/as de modo paulatino, que lo haga en compañía de un referente y poco a poco ir incrementando el tiempo de permanencia y pasar de estar acompañado a despedirse y quedarse con el/la educador/a. Pero lo hacemos en base a un calendario y a la disponibilidad horaria de las familias, lo que, a la hora de la verdad, puede hacer que este proceso se dé de manera brusca.

Acompañar de manera individualizada
Con los aumentos de ratio se hace más complicado, para un niño/a no es lo mismo empezar la escuela en un grupo con pocos alumnos que hacerlo en uno con muchos. Es fundamental crear un ambiente relajado y confortable, pero es difícil con un número demasiado elevado de niños/as: cuando no logran la atención que reclaman lloran y ese llanto se suele contagiar y acabar en un concierto.

Y no se trata de apagar el llanto, sino de acompañar esa tristeza, enfado o desconcierto que sienten, porque están viviendo unos cambios que les afectan y necesitan expresarlo. Pero resulta imposible acompañar emocionalmente a cada uno de ellos de manera individualizada, y si nuestra atención se centra en aquellos/as niños/as que la reclaman, los demás aprenderán que hay que llorar o gritar para lograr que el/la educador/a esté por ellos/as, y así les estamos dando un mensaje equivocado.

Sólo nos queda mantener la calma, sentarnos en el suelo para que puedan acercarse los que lo deseen y ofrecerles alguna propuesta sencilla que les pueda interesar. Los que se vayan sintiendo seguros inspeccionarán el espacio y los materiales ofrecidos en los distintos rincones.

Confianza
La confianza es fundamental por parte de las familias, si dejan a sus hijos/as en manos de alguien en quien no confían difícilmente los/las pequeños/as van a quedarse tranquilos/as, pero qué difícil confiar en alguien a quien acabamos de conocer... Como también resulta complicado irse viendo como tu hijo/a extiende los brazos para irse contigo. Aún así, les aconsejamos siempre despedirse para evitar el sentimiento de abandono que les puede causar ver que han desaparecido, y nunca mentirles diciéndoles que van a venir antes, eso sólo les confundirá.

Seguir aprendiendo
En mi opinión, no se prepara suficientemente a las familias para este trance, y una vez iniciado afloran dudas, miedos e inseguridades que no disponemos de un tiempo ni un lugar adecuado para tratar. Espero aprender a gestionar este proceso cada vez mejor, no porque me vaya acostumbrando sino porque encuentre alternativas y herramientas que lo faciliten.

¿Cómo vivís vosotros esta experiencia?

miércoles, 15 de octubre de 2014

JORNADAS EDUCATIVAS Y LIBROS

Este cuatrimestre me había propuesto NO hacer ningún curso, Ni UNO. Porque he cogido cinco asignaturas de la universidad, en inglés me he saltado un curso, con lo cual tengo que ponerme las pilas para llegar al nivel del grupo, y para acabar de ocuparme bien las tardes, me he propuesto hacer tres clases en el gym. Pero basta no querer... 

El caso es que no lo puedo evitar, este otoño las propuestas formativas son muy tentadoras y eso que intento no enterarme de muchas para no caer!

Las que para mí son imprescindibles:

Jornada Lóczy en Rosa Sensat (Barcelona)
Vínculo y autonomía. Una mirada desde Lóczy
Sábado 8 de noviembre de 2014
Con Myrtha Chokler, Montse fabrés y Marta Graugués


Podéis consultar en la web de Rosa Sensat.

Insólitas Miradas 6 (Barcelona)
Estrategias y prácticas metodológicas para la formación inicial de los 
estudiantes y la formación continuada de los maestros y maestras
Sábado 15 de noviembre de 2014
Con paola Soggia Francesca Dávoli y Marina Mori


Podéis consultar en la web de Insólitas Miradas diip


Y estos tres libros son los que voy leyendo y releyendo: uno sobre la experiencia de Loczy (el que tengo más leído, releído y subrallado), otro de David Altimir, me encantó escuchar a este hombre y me está gustando mucho leerle, a éste aún no le he dado muchas vueltas, y el tercero, sobre un tema que deberíamos darle mucha importancia en la sociedad de ritmo vertiginoso en que vivimos (fue un regalo de +Alba Ruiz ), es de esos que leo unos fragmentos, lo dejo, lo retomo...





¿Habéis leído alguno de ellos?
¡Qué acabéis de pasar una feliz semana! 

lunes, 13 de octubre de 2014

SER PAREJA EDUCATIVA

Cuando me senté por primera vez con mi compañera de soporte educativo tenía claro que no quería escatimar en tiempo ni en palabras, la relación que estábamos a punto de establecer, el vínculo que íbamos a empezar a construir, bien merecía una conversación que nos ayudara a conocernos y sentar las bases de un futuro repleto de metas y sueños en común.




Esta entrada debería haberla escrito hace tiempo porqué hace mucho que siento lo que voy a contar.

Adoro mi profesión y todo lo que me aporta y lo que exige de mí, conlleva, a demás, una fuerte carga emocional trabajar con, por y para los/as niños/as y sus familias. Establecer vínculos sólidos y construir poco a poco una relación de confianza con cada uno de ellos implica abrirse a estas personas, ser auténtica, dar un pedacito de ti.

Durante las 8 horas que estoy en la escuela, lo más importante para mí son (en el caso de este curso, que estoy en el aula de 1 a 2 años), las trece personitas de mi grupo.

Pero antes incluso de conocer a mis alumnos, como educadora, formo parte de un equipo. Con mis compañeras compartiré muchos ratos en el día a día, también proyectos e inquietudes, especialmente con las que seremos paralelas. Las paralelas, al tener el mismo grupo de edad, coincidimos en muchos espacios, tenemos que llegar a algunos acuerdos y por todo esto, sentirte a gusto con esta persona para mí es imprescindible. Se puede convertir en un gran apoyo en una profesión en la que no hay que ir por libre, sino tratar de andar de la mano.

Pero no quería hablar del equipo del centro en general, me quiero centrar en la persona más importante para mí en esta aventura que supone estar dentro del aula: es sin duda mi compañera de soporte educativo.

Es la persona con la que la convivencia es más íntima y con la que compartir el amor por el grupo. Con ella, pienso que crear un vínculo sólido y empatizar, es indispensable. Aunque no se nos ofrezcan muchos espacios de comunicación, aprovechar al máximo los que se nos dan para poder conocernos, hablar y compartir nuestras maneras de entender esta profesión.

Empezamos por ver que concepto de niño y de infancia tenemos en mente, replanteándonos y cuestionándonos desde si es real y respetuoso, hasta si nuestra manera de actuar corresponde a esta manera de pensar, para ir dibujando nuestro papel como educadoras, entendiendo educar como acompañar y facilitar el descubrimiento. El aprendizaje lo realiza el propio niño a partir de su acción y su motivación. Si no sentamos estas primeras bases no podremos ir a una, si juntas no soñamos la escuela ideal, no imaginaremos la utopía.

Debo agradecer a mis compañeras permitirme exigirles tantísimo, casi tanto como a mí misma, hasta el punto de llegar a ser dos miradas en conexión, siempre con cada uno de los niños y niñas en mente, sus necesidades, sus particularidades, sus intereses... A ser cuatro ojos y cuatro manos coordinadas acompañando, atendiendo, aprendiendo...

No sé si son conscientes de lo que han significado y significan para mí estas compañeras de vivencias, por eso tenía muchas ganas de expresarlo con palabras.

Ellas (porque siempre han sido ellas) saben que para mí no son quienes vienen a ayudar, a recoger y limpiar y adiós hasta mañana (poniéndonos en el extremo opuesto), y siento si alguna vez alguien las ha hecho sentir así. Sé que el hecho de que cada vez se reduzca más el tiempo que pasan en el aula no beneficia esta relación de igualdad en la que creo, que los aumentos de ratio fuerzan el ritmo diario y nos quitan tiempo para reflexionar juntas sobre mil aspectos importantes, que no se da la importancia suficiente a la labor compartida y a la necesidad de tiempo fuera del aula para llevar a cabo estos intercambios comunicativos...

Pero son mi pareja educativa (este término se lo he tomado prestado a Alfredo Hoyuelos cuando habla de la experiencia educativa en Reggio Emilia, tal vez no se ajuste a lo que sucede en las escuelas reggianas pero es lo más cercano partiendo de mi realidad particular). Sus ojos y sus manos, son también mis ojos y manos, en las dos horas que estoy ausente. Hablamos un mismo lenguaje, usamos un mismo tono de voz, adoptamos una misma postura y sin abandonar nuestra propia personalidad.

¿Cómo se consigue esto? Leyendo y hablando mucho sobre educación, compartiendo artículos que nos han interesado, asistiendo juntas a charlas, cursos, jornadas... En definitiva, sintiendo pasión por nuestra profesión.

sábado, 11 de octubre de 2014

LA IMPORTANCIA DEL ESPACIO: MI AULA 1-2

Nuestra estancia
Nuestra aula de 1 a 2 años trata de ser un lugar cómodo y respetuoso con sus trece habitantes, también para nosotras, las educadoras que convivimos en él.

Cada año recibimos un nuevo espacio (si haces seguimiento de grupo, vas cambiando de aula conforme ellos van creciendo: lactantes, caminantes, grandes) y hacerlo mío (y no sólo mío, de mi compañera de vida, los niños...) de verdad que me lleva bastante tiempo. 

Con hacerlo mío me refiero a que transmita el tipo de educadora que soy, de oportunidades que deseo ofrecer a los niños. Entonces trato de crear un ambiente relajado y cómodo, porque priorizo que sea un lugar donde vivir, convivir y ser feliz; un lugar acogedor, lo más cercano posible a un hogar, donde ellos y ellas puedan ser autónomos y tomar decisiones. 

Los rincones ofrecen alternativas de actividad. Imprescindible para mí un lugar donde poder sentarse, tumbarse, estar tranquilo, descansar... Otro donde llevar a cabo grandes descubrimientos, con materiales que inviten a ser manipulados, a experimentar... Y espacio para moverse libremente (yo pediría aulas más grandes, claro, pero dentro de los recursos de que disponemos también se puede lograr). 

Con mis cuatro bártulos, los que visteis mi aula de lactantes del año pasado reconoceréis algunos, y otras cuatro cosillas que voy rejuntado de aquí y de allá, más algo de material de la escuela, intento llevar a cabo lo que sueño, o lo más aproximado. En esta primera fase es imprescindible la mirada de mi compañera de soporte educativo, su opinión, sus ideas... Nuestra meta es entre las dos construir el espacio ideal. También las opiniones y sugerencias de otras compañeras del equipo son primordiales.

Después viene la prueba de fuego: el inicio de las clases. A lo largo de las primeras semanas vamos viendo los aciertos y los fallos a partir de la observación de los niños y las niñas, de su interacción con el espacio, y realizamos los cambios pertinentes.

Lo que en principio fue el rincón de relax acabó siendo el de experimentación/manipulación, por ejemplo. El espejo es perfecto para ello y que se trate de un rincón que queda escondido del pasillo y del paso de gente le otorga una intimidad muy deseable.


Los materiales fijos de este rincón son el mueble con las tres bases de madera, tres cestos que ahora contienen: troncos y rodajas de madera, flaneras de metal y conchas, más tres palitos mieleros. La alfombra que delimita el espacio y le da calidez, dos bases una de madera grande y otra de rafia trenzada, con los dos cubiletes de madera y bolas, también de madera.

El tul del techo, al igual que la alfombra, tiene la función de crear un ambiente acotado y placentero y contiene una pequeña sorpresa, una ristra de bolas de luz que cuando bajamos las luces le da un toque muy agradable.

Otros materiales que alternan o substituyen algunos de los presentes pueden ser cucharas de aluminio, batidor de varillas, espátulas de goma, pinzas de cocina, brochas pasteleras, etc. Recipientes diversos, como: cuencos, cacitos, boles, moldes, cápsulas para magdalenas, bandejas pequeñas, vasos, botes, latas (con el borde que no corte), botellas, envases reciclados... Las posibilidades son inmensas y, a ser posible, combinar distintos materiales (madera, aluminio, cartón, goma, silicona...). A demás, frutos de otoño (piñas, granadas, castañas, bellotas, calabazas, membrillos, hojas, ramitas, piedras, cortezas de árbol, tierra...).







Organizar la estantería principal del aula también me ha dado mucho qué pensar... Partiendo de que quería que visualmente fuera agradable y de apariencia ordenada, a la vez que coherente y funcional. 

El equipo de música debía estar en la balda del enchufe, lo que me condicionaba a que los instrumentos musicales también, esta balda resultó relativamente fácil (como queda muy alta, hice un cartelito para que otros adultos supieran que había dentro del cesto).

Otra balda la quería dedicar a exponer algún cuento que hubiésemos contado en clase para que así pudieran pedir que lo volviésemos a contar si les apetecía. Mi idea es que el cuento vaya acompañado de elementos relacionados con él, de ¿A que sabe la luna? me he quedado con un elemento: la luna, y lo acompaño con una luna de cartón-piedra que es un títere, un pañuelo azul transparente y una linterna, a parte de tres elementos más para hacer juegos de luz.



GREJNIEC, M. (1999). ¿A que sabe la Luna? Pontevedra: Kalandraka.



Además, quería exponer otro cuento para que ellos lo pudieran ver sin necesidad de que el adulto lo mostrase, tenía que situarse por lo tanto en una de las baldas bajas, al alcance de todos. Elegí un cuento de página dura muy visual y ha sido todo un éxito, porqué el elefante, que relacionan con la canción del elefante, es de las canciones preferidas por la mayoría. En la bandeja, otros animales, porqué como en el cuento, son varios los animales que se balancean.

DUBUC, M. (2011). Un elefant es balancejava. Barcelona: Baula.


Como nuestra escuela está muy cerquita de la playa, me gusta que aparezcan detalles relacionados con el mar.


Y a continuación, el rincón de relajarse, mirar cuentos... A parte de las dos baldas de la estantería grande, al lado de la colchoneta he puesto otra estantería con cuentos, todos relacionados con animales y combinando de imágenes reales con ilustrados. Son cuentos de la escuela y un poco viejos, como el presupuesto no me da para comprar y elegir los cuentos que me gustaría, aprovecho los que creo que son adecuados para ellos y no me quejo, están muy bien.

La manera de colocar los cuentos para mí es muy importante, pocos pero bien dispuestos, ordenados de manera que ellos mismos puedan mantener ese orden.

He tenido la suerte de tener un títere de oveja para el cuento Soy una oveja y estoy reparando otro de tortuga para su cuento correspondiente.

Al otro lado de la colchoneta, un cesto más con cuentos de otras temáticas.

Se trata de hacer el máximo con lo que tenemos, pues bien, de momento no tenemos funda para la colchoneta así que esta tela que la cubre nos está haciendo el apaño, pero echo en falta unos cuantos cojines más!!



El cambiador y la pica es un lugar que me gusta muy despejado, para priorizar la relación con el niño o niña. Empecé poniendo estos botes con agua y conchas, piedras, etc. por no repetirme con los tarritos de cristal y la degradación de azules que hice el año pasado, pero pronto un regalo inesperado me llevó a lo que veréis a continuación...


Vale, repito gradación de azules, pero me encanta el resultado! Estos botes de farmacia me parecieron preciosos y nada más verlos pensé en mi aula, ¡cómo no!. Y aún voy a introducir un cambio más que tengo en mente, pero las cosas del aula como las de palacio...

domingo, 5 de octubre de 2014

AHORA SÍ EMPIEZA EL OTOÑO

Eva
Anoche vi la película Eva (2011), dirigida por Kike Maíllo y protagonizada por Claudia Vega (Eva), Daniel Brühl (Alex), Marta Etura (Lana), Lluis Homar (Max), Alberto Ammann (David) y Anne Canovas (Julia). 

En su momento no me llamó nada la atención, malditos prejuicios, pensé que una película futurista no sería de mi agrado... pero me pareció muy bonita, me gustó la historia, la trama y los fabulosos escenarios en los que transcurre.



Es feo
Y mi banda sonora de estos días han sido las geniales canciones de Manos de topo, están a punto de sacar nuevo disco, pero yo he desgastado las canciones de su álbum ortopedias bonitas.

Una de las canciones que no para de sonar en mi cabeza, Es feo, tiene un videoclip a la altura de ésta, y cosas del azar, dirigido por Kike Maíllo.


Me gusta oírte roncar y que haya pelo en el aseo,
esperarte en el portal las noches de invierno.
Me gusta ir a cenar a tu casa en año nuevo,
bromear con tu papá, poder llamarle suegro.


Y que te vayas con otros que no hacen ni la mitad por ti,
es feo.
Y que te acuestes con otros que no hacen ni la mitad por ti,
es muy feo.



Prefiero irte a buscar a que vuelvas sola en metro,
y besarte al despertar sin que importe tu aliento.
He conseguido ser un tipo de lo más honrado,
puedes quedarte con el bebé, olvida el abogado.



Y que te vayas con otros que no hacen ni la mitad por ti,
es feo.
Y que te acuestes con otros que no hacen ni la mitad por ti,
es muy feo.
(Es feo, Manos de Topo)

Otoño
Esta semana he asumido por fin que ha llegado el otoño, me despedí con mis botas blancas y este vestido verde que compré en un mercadillo (y que por poco se me pasa el verano sin ponérmelo por estar pendiente de un arreglillo).

Hoy a llovido a mares y cada vez me gusta más la lluvia.


El otoño tiene el don de transmitirme serenidad, siempre supone un comienzo, será porque coincide con el inicio del nuevo curso escolar al que me siento ligada. Me apetece mucho más leer y escribir, ir al cine, salir a andar por la montaña, hacer turismo rural...

Hace algunos años noté la tan nombrada astenia otoñal y aunque tal como vino se fue, en su momento lo pasé bastante mal. Recuerdo que fui a la farmacia y le dije a la chica que me atendió "no sé que me pasa, creo que necesito vitaminas porqué estoy sin fuerzas y sin ganas de nada", y ella me tranquilizó diciéndome "no te preocupes, lo que te pasa se llama astenia otoñal y no vale la pena que te venda nada, come bien y haz algo de deporte y se te irá pronto", y así fue.

Al otoño siguiente estaba acojonada pensando que me volvería a suceder, pero por suerte nunca más he notado tal bajón anímico. Supongo que, en parte es, porque no tengo tiempo ni de deprimirme.

¿Os he contado que ahora hago pilates? Como sólo me gustan las clases dirigidas del gimnasio, voy a diferentes sesiones y he descubierto este método que me deja tan relajada... ¡A ver si por fin encuentro el equilibrio!

domingo, 28 de septiembre de 2014

HÉROES MODERNOS


Inicio
<<Sólo he tenido un hámster en mis manos una vez>>, dijo Dakota Fanning por el chat de Gmail. <<Sus patas eran tan pequeñas. Creo que lloré un poquito.>>


Richard Yates
La novela me ha parecido más un estudio sociológico que la narración de una historia, me ha dado por pensar en que las vidas y las relaciones de los dos jóvenes protagonistas, que espiamos a través de sus conversaciones y pensamientos más íntimos, cuentan muchas cosas sobre una generación. Está ambientada en las ciudades de Nueva Yersey y New York, los protagonistas se conocieron por internet y pasan muchas horas al día chateando, hablando por teléfono o enviándose mensajes explicándose pequeñas anécdotas del día a día.

Son dos solitarios, desencantados con sus vidas, con sus trabajos, sus familias... Dakota Fanning tiene dieciséis años, vive en Nueva Yersey con su madre y un hermano medio ausente. Tiene una frágil autoestima, problemas de sobrepeso y cansancio crónico, más adelante sabremos que es bulímica y que sufre un trastorno psicológico. Haley Joel Osment es un poco mayor, trabaja en una biblioteca y para una editora, está obsesionado con la alimentación sana y tiene un carácter manipulador que se dejará ver a partir de la relación con Dakota. Ambos hablan a menudo de suicidio y de lo solos que se sienten.

Alpha Decay
Es de esos libros que se devoran, que se pueden leer a ratos sin perder el hilo. Su autor, Tao Lin (N.Y., 1983), a pesar de su juventud, ya ha publicado algunos títulos: Taipei (2013), Richard Yates (2010), Shoplifting from American Apparel (2009), Cognitive-behavioral therapy (poesía, 2008), Eeeee Eee Eeee (2007), Bed (2007) y You are a little bit happier than I am (poesía, 2006).

Yo le conocí gracias a blogs de literatura que sigo y a la editorial Alpha Decay, su colección Héroes modernos es mi blanco actual y estoy al acecho de todos los títulos disponibles en las bibliotecas cercanas.

Reflexión
En sus páginas afloran dudas, miedos, inseguridades... a través de los mensajes, los diálogos y de los pensamientos a los que el narrador en tercera persona parece tener acceso, que son los de Haley Joel Osment. Lo que más me ha gustado de este libro es que refleja la parte más íntima, y los pensamientos absurdosincoherentes u oscuros que todo ser humano puede llegar a tener, como algo normal. No son tan distintos de mí misma y la cantidad de pensamientos e imágenes que transitan por mi mente a lo largo del día, sobretodo en esos momentos en los que estoy conduciendo y mi mente imagina mil historias que no puedo escribir, a la vez que evoca, retuerce y tergiversa recuerdos de todos los tiempos.

Si alguna vez se me fuera la pinza de tanto pensar debería dejar de conducir como parte primordial de la terapia.

El mediodía del jueves, mientras conducía de camino a casa después del trabajo, me acordé del día en que en el colegio diseccionamos un pulmón. Me vino la imagen del comedor de la escuela con las mesas llenas de pulmones malolientes, me dio un repelús de sentir el olor dulzón y desagradable intensamente vívido después de tantos años, quise soltar el volante para encoger los brazos (gesto que reproduzco irremediablemente siempre que en una conversación aparece la palabra sangre).

sábado, 27 de septiembre de 2014

GASTRONÓMADA Y MUESTRA DE VINOS Y CAVAS

Mercè 2014

Mercado Gastronómada VanVan Market 

No nos queríamos perder el Van Van Market porqué adoramos la comida callejera (streetfood) de todo el mundo y no nos decepcionaron: preciosas caravanas vintage distribuidas en distintas zonas con propuestas muy apetecibles. Previamente habíamos estado leyendo la oferta y eligiendo puestos, pero una vez allí nos dejamos llevar!

Estaban Mosquito (dumplings), Yango (las butifarras de Carles Abellán), Caravan Made y Toc Toc Rulot (bocadillos), Eureka (cocina californiana), Mr.Frank and the butis (butifarras), Pizza Truck, La Jamoneta, Petit Bangkok (asiática), Kibuka (makis), La Calle Kitchen (mexicana y asiática), Cinemadivino (italiana), La Cocina Palpita, L'Agosarada, Reina Croqueta, St Antoni Rooftop Smoke House, Toya petit Bar, Sky Coffee, la Creperies de Marione, The Hipster Bus y Gela't.


















Muestra de vinos y cavas de Catalunya
Últimamente estamos probando muchos vinos y seguimos con nuestra libreta de catas, en la muestra de vinos y cavas tomamos algunos que nos gustaron bastante. Ahora que se acerca el otoño nos apetece ir a visitar bodegas, tenemos pensado ir a La Vinyeta y el primer fin de semana de octubre es la fiesta del cava en Sant Sadurní de Anoia y ningún año nos la perdemos.








Lo mejor, para mí, fue hacer una cata guiada. Me encantaron las explicaciones y me puse a tomar notas como si estuviese en clase.

La primera fue sobre vinos con D.O Terra Alta y uva del tipo Garnacha blanca, a cargo de Jordi Rius:  
Nos informan que el primer fin de semana de noviembre tiene lugar en Gandesa la Noche de la Garnacha.


La segunda fue una retrospectiva del cava, del cava más joven (2012) a cosechas más antiguas (2000). A cargo de las Bodegas Suriol:

Fueron un total de seis cavas distintos, realmente diferentes, y aprendí muchas cosas que ignoraba totalmente, como que el brut nature se llama así porqué no tiene azúcares añadidos (no lleva el licor de expedición, que es el que le aporta esos azúcares), seguido del brut, después el semi (20/25 ml azúcar/litro) y el semi seco (50ml azúcar/litro).

Nos hablaron sobre maridajes y como hasta ahora el cava se había limitado mucho a tomarlo para acompañar postres y que poco a poco esto está cambiando. Que los cavas jóvenes maridan muy bien con todo tipo de platos y para el postre mejor un cava que contenga algo de azúcar, por ejemplo un brut.

Un cava es Joven cuando ha estado 9 meses en la cava, Reserva cuando ha estado 15 meses y Gran Reserva si ha estado 30 meses. Una vez comprado es para consumir.