lunes, 4 de junio de 2018

CASI EN LA RECTA FINAL

No he seguido demasiado la buena racha de escribir más asiduamente, a alguien no le gusta nada que "haga deberes", como ella dice. Estaba pensando que ahora que dicen que los blogs están desfasados es cuando más me gusta comunicarme por este medio, ahora que ya no está de moda me gusta más. Y eso me sucede con todo (casi, venga, no voy a exagerar).


Se aproxima el final de curso, yo ya he tenido mi reunión de familias con las de mis alumnos, y hoy con la del grupo de Juno. Esto es casi una despedida, pero tranquilidad que junio acaba de empezar y en bressol tenemos hasta el 15 de julio para disfrutar del coletazo final y pillar las ansiadas vacaciones (este año hasta el 13). Y hasta el 11 de junio no sabremos del cierto ciertísimo si Juno ha entrado en el centro de nuestros sueños, aunque ya lo sabemos del casi cierto.

[Quería escribir sobre cómo he vivido todo este proceso de elección de centro, preinscripción, etc. ya que después de años de verlo desde la barrera por fin me he enfrentado al temido, pero me faltan horas al día...]





Un final si he tenido estos días: este fin de semana fue la última sesión del Grupo de Trabajo Reggio del que formo parte, el año que viene sin dudarlo continúo, y todos hasta el infinito jejeje!! Y ahora tocaría pensar en la escuela de verano de Rosa Sensat, que es mi remate de curso habitual, pero este año tengo una propuesta formativa junto a dos compañeras y estamos a la espera de si se apunta el número de personas necesario para que llegue a realizarse. 

[Inciso, no tenemos muchas esperanzas de que esto suceda, básicamente porque no hemos difundido nada el curso, parece que lo llevemos en secreto. Shhh... Es que es bastante bohemio, no hemos escogido ninguno de los temas estrellas que se plantean entorno a la educación infantil en estos momentos, todo lo contrario, es más bien un espacio donde compartir y reflexionar sobre todo aquello que como personas nos llena y nos motiva y nos puede servir para el día a día en el aula (o no), me viene a la cabeza la imagen de un cesto lleno de ovillos y vamos estirando de aquí y de allá a ver qué ovillo sacamos y qué hacemos con él. Es un disfrute personal, un regalo para uno mismo.]

Así que, si no acabamos haciendo el curso-taller-hippie-bohemio, podré asistir a alguna de las demás propuestas, pero en aquellas en las que aún queden plazas vacantes... 

Este año, además, he puesto un granito de arena en la escuela de verano, al ser de la comisión organizadora, pero ya os digo que un granito... Y ha sido una experiencia motivadora y gratificante, poder dar ideas en base a las escuelas vividas, a las experiencias que más me han entusiasmado, etc. Y pedir que la poesía, aunque sabemos que no llena estadios, siga presente en las formaciones destinadas a formadores ¡y me hagan caso! Soy defensora de las causas perdidas.

Esta noche estoy especialmente agotada, tengo una hija en plena ebullición emocional, inmersa en la temida fase de la autoafirmación, que va a acabar con mi paciencia. Nos pone a prueba y no tiene tope, o eso nos parece ahora mismo, y mezclado con la creciente picardía y gracia de la que es plenamente consciente, es una bomba. Pero la fierecilla hoy se ha dormido muy pronto y me ha dado tiempo a empezar a leer un nuevo libro de la editorial Alpha Decay, su colección Héroes Modernos me llamó bastante la atención hace poco, qué digo poco, ¡ya son años! Cómo pasa el tiempo... 

Pues he ido a devolver dos libros a la biblioteca y he salido con tres. Al llevar a Juno en brazos he seguido una estrategia de elección basada en la comodidad: elegir solo títulos situados más o menos a mi altura. Como no me decidía, para elegir rápido, he buscado por el diseño del tomo los de la editorial Alpha Decay, y el primero que ha salido ha sido: Querido diario de Lesley Arfin. En la portada una Luna Miguel remojada, casualidad, ahora mismo estoy leyendo su libro de poemas El arrecife de las sirenas. Me encantan las casualidades.


Llevo medio libro, se lee en nada, y tengo la sensación de que estoy leyendo un libro escrito para adolescentes (es así, de hecho), es el libro que me hubiese encantado leer a los 13 años, ahora no puedo evitar sentir cierta nostalgia al sentirme reflejada en algunos aspectos que menciona.


Espero continuar vaciando ideas que tengo ganas de compartir por aquí, cuando os hablaba de modas al principio es un fenómeno muy extendido en mi campo profesional, qué os voy a contar madres, padres, compañeros de profesión, del bombardeo de pedagogías que pululan por el ambiente: nuevas, viejas y refritas. Estoy empachada de comer tanto fast-food educativo. No me caso con nadie, es mi coherencia ante todo, siempre partiendo de la información, por supuesto. Pero mejor otro día, lo dejo anotado para no olvidarme. 

Y antes de irme a dormir, os recomiendo un cómic que me ha enganchado, interesado y entretenido al máximo:



¡Os encantará! Buenas noches :)