jueves, 12 de abril de 2018

MI CUESTA DE ABRIL

No me van nada bien los parones, luego me cuesta arrancar. Se me acumulan las anécdotas, las recomendaciones, las historias que me apetece compartir y se me quedan caducadas en la nevera. Así estoy esta semana, que cada vez que me siento frente al ordenador a los cinco minutos lo apago por saturación, no sé por dónde empezar.



Rutinas
Después de Semana Santa volvimos a los madrugones, a la rutina que da pereza pero a la vez sienta fabulosamente (puñeteramente) bien, a la escuela por las mañanas y a las tardes lentas junto a Juno. Estrenar tercer trimestre escolar es como iniciar una larga cuenta atrás, parece que todo son prisas y yo quiero calma, saborear el final de un trayecto y que tarden en llegar las vacaciones porque verlas venir es casi tan bueno como vivirlas.


Zadie
Empecé a leer a Zadie Smith, por fin, después de tenerle ganas tanto tiempo, su novela NW London en concreto, aunque mi amiga perfecta me recomendó Dientes blancos. Y acabé con ganas de repetir. 


Libros
Visité la librería que me recomendó María (mi pequeña fuente de inspiración) y me entusiasmó, allí descubrí Dolent de Lorez Pauli y Kathrin Schärer (Takaktuka) e Imagina de Aaron Becker (Kokoro), me reencontré con El Soldadito de plomo de Jörg Müller (Lóguez) y me quedé con las ganas de más títulos preciosos que me enseñaron en un rato que estuve allí. No desvelo el nombre porque quiero dedicarle una entrada toda toda para ella.

Documentales
Hace un par de días en A la carta de La2 vi el programa documental Crónicas destinado al maltrato infantil De niños y monstruos y sentí una impotencia ya conocida. Niños que mueren a manos de sus padres con el propósito de hacer daño a sus madres (alguien dirá que a la inversa también se dan casos. Sí, ya...). Alguien dijo con la frialdad de quién tiene el corazón reseco y acartonado que alejar a los hijos del maltratador de su madre no siempre es positivo, que les puede comportar daños en su desarrollo (no recuerdo exactamente las palabras que empleó, creo que dejé de escucharle, busqué en sus ojos un atisbo de humanidad que no me pareció encontrar por ningún lado, sigo creyendo en los ojos de la gente, y esos me helaron la sangre). 

Otro documental que se me quedó grabado fue Fora de tot: els sensellar (fuera de todo: los sinhogar), lo dieron esta semana en el Trenta minuts (30') en la televisión de Cataluña TV3. Explican como en Finlandia han conseguido reducir el número de personas sin hogar hasta prácticamente erradicar este fenómeno, cuando en el resto de Europa las cifras no dejan de subir. Lo ha conseguido, además, de un modo permanente, no poniendo parches, ni soluciones temporales. Barcelona es una de las ciudades donde hay más personas sintecho de España, es una realidad que no me pasa en absoluto desapercibida, aunque la sensación es precisamente de desinterés por parte de los órganos políticos y de la ciudadanía en general. 

La sensación que tengo es que como sociedad somos incapaces de una prevención eficaz en relación a muchos de los problemas con los que nos encontramos, y en mi opinión se debe a que no valoramos suficiente la educación como motor de cambio, será por eso que seguimos anclados en un modelo educativo desfasado... 

Formaciones
Y hablando de educación, un par de formaciones muy interesantes que no sé si tendré tiempo y fuerzas para compartir, con la associacióamicsdelmartinet y la mía propia, que ha arrancado con más buen pie imposible, pero ya os cuento más en otro momento. Ya está bien para romper el hielo ¿no?