jueves, 26 de abril de 2018

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA

Supongo que a todo el mundo le pasa, que hay días en los que acumulas tantas emociones de las chungas que no encuentras la manera de parar el chumba chumba de tu cabeza. Hoy ha sido uno de ellos. Una mañana que apuntaba ser relajada y apacible se ha torcido taaanto... ¡Buf! Por mi incapacidad de ejercer eso tan sano (a veces) que es el pasotismo. Me lo merezco, por complicarme la vida innecesariamente.

Y a mi guerra particular, una batalla perdida de antemano: porque dos no dialogan si uno no quiere, porque hay quien cuando le hablas parece que vuelva a eso tan odioso que hacíamos de pequeños, sí, eso de taparnos los oídos y hacer ruido con la boca para no escuchar... Pues a eso se le suma la sentencia del juicio a la Manada, indignación, impotencia, rabia, incomprensión, indefensión, tristeza... Y reconozco que soy muy sensible a las injustícias, me duelen en el alma, me acaparan por completo y se quedan ahí enquistadas, bien agarraditas.




Esta tarde, cuando Miguel se ha ido a trabajar, me he quedado un poco en plan, ¿ahora que hago? Estoy demasiado negativa para pasar una buena tarde con Juno, y nadie parecía estar disponible, así que cogí a Juno y su bici y nos fuimos en coche al campo, hoy no me servían campos cercanos, necesitaba poner distancia con algo, apartarnos un poco del mundo. Y me ha funcionado estupendamente: me he olvidado de todo.

Gracias a Juno, a su curiosidad, a sus conversaciones (y monólogos) tan divertidas. Se ha entretenido en tirar piedras al río, en coger flores, en perseguir perros, saludar a sus acompañantes humanos, correr mucho justo en la dirección contraria a la que yo quería dirigirme, o quedarse plantada mucho rato persiguiendo a una hormiga... 

Salvamos a este triciclo de la basura y lo tenemos adoptado en casa

Después nos hemos acercado a la biblioteca a recoger una película que tenía reservada: Capitán Fantástico. Y casi me arrepiento, porque "en la biblioteca no se da teta", y mi trastete estaba ya de bajón y con muchas ganas de teta, precisamente. Pero ha sido rápido, y he salido con un nuevo libro bajo el brazo, uno sobre la generación beat, porque ahora mismo estoy con Fugas de James Rhodes, y os aseguro que no es la lectura más indicada si tienes un mal día!

Ya os diré si lo recomiendo

Bueno, la entrada de hoy es terapéutica, escribir siempre me ayuda a ahuyentar mis fantasmas. Uy, ahora he escrito esto y me ha dado un poco de yuyu, mejor me voy a leer un rato sobre Kerouac, Burroughs, y no sé quién más y a ver si me duermo pronto y mañana siempre será otro día :)