sábado, 26 de mayo de 2018

DESPUÉS DEL ABORTO ESPONTÁNEO

Cuando tuve el aborto espontáneo os lo conté porque quería tratar este tema con la naturalidad con la que se deberían tratar todos los temas delicados, para darle visibilidad, para ser capaz de explicarlo y de gestionarlo a nivel emocional.

Y me ha servido de mucho, com siempre, compartirlo en el blog. Gracias a todas las que me habéis contado vuestras propias vivencias, habéis sido muchas más de las que esperaba, lo que parece evidenciar que lo que a mí me pasó es bastante frecuente.

Ayer tuve la revisión que programan a los quince días, y que al final ha sido a los veinte. Cuando inicié el proceso os dije que me sentí muy sola: fue porque tenía muchas dudas. Para mí abortar en casa y tener que esperar quince días para saber algo era mucho tiempo de incertidumbre, así que llamé a mi ambulatorio para pedir hora con la comadrona y tener un asesoramiento o un apoyo o algo, os confieso que no sabía bien bien para qué quería verla. Me daban hora tan tarde que opté por esperar la visita reglamentaria.

Recuerdo que cuando llamé, desde recepción, después de explicar mi caso, me preguntaron para qué quería la visita. Justo entonces estaba muy preocupada, necesitaba algunas indicaciones, poder hablar con un profesional del tema, y no entendían qué quería, me decían que no me iban a poder hacer una ecografía allí, obviando toda la parte de acompañamiento emocional, que por suerte no he necesitado, pero que sin duda es muy necesaria.

Después de las dos dosis de medicamentos que finalmente usé, aún no estaba muy segura de haber expulsado el saco. Llamé al 061 y les expliqué que dudaba de que el aborto se hubiese llevado a cabo con éxito, sabiendo que en caso negativo debía acudir a urgencias, no sabía qué hacer... Después de hablar con una enfermera me convencí de que había ido bien. Pues no fue así, porqué a los seis días lo noté claramente; entonces sí me sentí aliviada.

El 061 ha sido lo más parecido a un apoyo emocional, tener la posibilidad de hablar con especialistas las 24 horas del día los 365 días del año, te mucha una tranquilidad. Pero cuando hablamos de dolor, de síntomas, etc. todo se vuelve bastante relativo... ¿Te duele mucho? Yo le llegué a contestar que no pero que creo que soporto bastante bien el dolor, ¡ya ves que inexactitud! Igual que cuando te preguntan por cantidades, por sensaciones, etc. No se deberían sustituir visitas por llamadas telefónicas, sino complementarlas.

Entiendo que desde la perspectiva médica, un aborto en diferido con el tratamiento que me suministraron, debe ser algo común y sencillo. Desde la perspectiva del paciente, ya lo creo que no. Yo necesité casi dos días para sentirme preparada para llevarlo a cabo, y tuve factores que me ayudaron: era fin de semana, Miguel tenía fiesta los dos días siguientes, y teníamos una escapadita cerca programada, pude digerir la noticia con calma y distraerme un poco antes de empezar el proceso. Pero imagino lo difícil que debe ser cuando tu ánimo está por los suelos o tus circunstancias no son óptimas.

Ayer el ginecólogo me confirmó que la zona estaba limpia y que debía esperar a tener de nuevo la regla (previsiblemente, en el plazo de un mes, tras el aborto) para tener relaciones sexuales. Una hora de espera para cinco minutos de visita, en este caso es de agradecer la brevedad, es sinónimo de que no hay complicaciones.  Ayer todo me pareció fácil por fin: que quedase descartada la entrada a quirófano para un raspado fue la mejor noticia que me podían dar, la recuperación sería más rápida y a nivel médico este episodio quedaba cerrado. Espero que si alguien está viviendo ahora este proceso le ayude un poco mi experiencia.